Papa: los jóvenes son levadura de paz, contra los muros y los nacionalismos

Tras regresar el lunes de su viaje apostólico internacional a Panamá, el Santo Padre Francisco reanudó esta mañana, en el Aula Pablo VI del Vaticano, su acostumbrada audiencia semanal ante la presencia de casi siete mil fieles y peregrinos de los cinco continentes.

De entre los grupos más numerosos destacamos el de las familias italianas del mundo del espectáculo itinerante, la asociación del voluntariado europeo solidario, los miembros del Instituto Caetani de Cisterna de Latina, un grupo de sacerdotes franceses de la diócesis de Versalles, acompañados por Mons. Eric Aumonier, otro de peregrinos estadounidenses de Luisiana, Texas y California, miembros mexicanos del Instituto Juan Sebastián Elcano de Cartagena, parroquianos argentinos de Santa Rosa de los Andes y miembros del colegio San José de Coimbra en Portugal.

Como es habitual en estos casos, el Santo Padre trazó un balance de su viaje a Panamá, con motivo de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud, que tenía como lema las palabras de María al Ángel: Aquí está la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra.

En primer lugar, el Papa dio gracias a Dios “por la presencia de tantos jóvenes que han contagiado a todo el País y a toda América Central con su alegría y su fe. Agradezco también a las autoridades, dijo, a los habitantes y a todos los voluntarios por su afectuosa acogida”.

Los niños, mi orgullo, mi futuro

Hablando en italiano espontáneamente, Francisco destacó que una cosa le llamó tanto la atención en Panamá fue que la gente levantaba en brazos s los niños. Cuando él pasaba con el Papamóvil, todos levantaban a los niños como para decir, “¡he aquí mi orgullo, he aquí mi futuro!”. Y “¡hacían ver a los niños – exclamó – y eran tantos!”. “Y los padres o las madres orgullosos de aquel niño”.

El invierno demográfico, sin niños, es duro

Entonces el Papa dijo que pensó en la gran dignidad de este gesto, y ¡cuán elocuente es para “el invierno demográfico que estamos viviendo en Europa! “El orgullo de aquella familia son los niños”, dijo. Y “la seguridad para el futuro son los niños”. “¡El invierno demográfico, sin niños, es duro!”.

América Central necesitada de esperanza, paz y justicia

Si bien el motivo de este viaje fue la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Bergoglio explicó que además del encuentro con los jóvenes tuvo la oportunidad de encontrarse con otras realidades del país, con las autoridades, los obispos, los jóvenes detenidos, los consagrados y una casa-familia. “Todo – dijo Francisco – fue como ‘contagiado’ y ‘amalgamado’ por la presencia gozosa de los jóvenes: una fiesta para ellos y una fiesta para Panamá, y también para toda América Central, marcada por tantos dramas y necesitada de esperanza y de paz, y también de justicia”.

El rostro multiforme de la Iglesia en América Latina

El Pontífice no olvidó decir que esta Jornada Mundial de la Juventud estuvo precedida por el encuentro de los jóvenes de los pueblos nativos y afroamericanos. “Un hermoso gesto, dijo, tuvieron cinco días de encuentro, los jóvenes indígenas y los jóvenes afrodescendientes”.

Y tras destacar que son muchos en aquella región, añadió que ellos fueron quienes abrieron la puerta a la Jornada Mundial de la Juventud. Lo que definió una iniciativa importante que ha manifestado aún más el rostro multiforme de la Iglesia en América Latina: “América Latina es mestiza”, dijo el Papa.

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